Tiempos convulsos

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igest
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Tiempos convulsos

Mensaje por igest » 18 Ago 2009, 10:34

La actualidad del reino de Obregon y por tanto de Diamanterra no son tan tranquilas como se hace ver en muchas partes. La reciente invasión en el norte por parte de las hordas del caos no ha sido tan patente en muchos lugares del viejo mundo como Estalia, ya que los verdaderos combates se situaban a muchos kilómetros de distancia. Lugares como el reino de Obregon y Estalia en general se han visto bastante al margen de todo el conflicto, aunque en algunos casos como es el del reino de Obregon estos han realizado algunos envios de tropas para ayudar en los campos de combate del norte. No han sido muchos los efectivos enviados, pero al menos han partido dos barcos de la armada con dirección a Mariemburgo repletos de soldados ansiosos de entrar en combate (quizás sea por eso de que Estalia siempre ha estado más alejada de los sucesos relacionados con las guerras contra el caos). Sin embargo de los dos barcos y de todos los hombres que llevaban no se ha vuelto a saber nada más, excepto que arribaron a puerto y sus efectivos partían hacia el combate.

En la ciudad todos esperan aún el regreso triunfal de sus tropas, para agasajarlas con una recepción por todo lo alto. Sin embargo, lo que todavía no saben, es que del contingente enviado apenas si han sobrevivido unos pocos. Su general Isidro de Almanzor, es uno de ellos, pero la deshonra de la derrota y más aún, el terror sufrido como consecuencia de la masacre en la que se vieron envueltos le ha llevado a decidir convertirse en un mercenario en las tierras Imperiales y al resto de sus soldados supervivientes (un puñado) les dio carta blanca para hacer lo que quisiesen.

Uno de ellos decidió que añoraba en exceso a su familia y decidió retornar tras finalizar la campaña principal contra el caos. Portaba el mensaje del general del desastre acaecido y tras un penoso viaje, logro llevar la misiva ante el rey de Obregón. Tras el encuentro con el monarca en su castillo de Diamanterra nunca más se supo nada de ese hombre, nadíe más le volvió a ver. El monarca no quería que alguien pudiese poner en entredicho el orgullo de su reinado y no quería añadir un problema más a la interminable lista de inconvenientes que están afectando al reino ultimamente, así que decidió que deberían ejecutarlo allí mismo. Sin embargo antes de llegar ante la autoridad el hombre había visto a algunas personas y había hablado algo, que aunque poco, ha servido para que estallen los rumores en algunos círculos.

Pero eso es una minucia comparado con los problemas que acosan en los ultimos años al rey y que le hacen dormir intranquilo. Aunque hace ya bastantes años que la paz reina en las fronteras de su reino, parece que en el Sur las cosas empiezan a agitarse y antiguas rivalidades por algunas localizaciones empiezan a resurgir. Concretamente los primeros problema han surgido en las estribaciones del rio Guadariz y las montañas miramar, donde el reino de Santoyo está reclamando la pertenencia de un antiguo santuario situado en la ribera norte del rio, que desde hace tiempo se había convertido en la frontera natural entre ambos reinos. Al tiempo, y aparentemente motivado por la escasez de materias primas en las montañas Irrana, el reino de Astarios también está planteando reclamaciones sobre algunas minas. Algunos especulan con una posible alianza de ambos reinos en contra de la casa real de Obregon con el animo de debilitar su poder creciente de los ultimos años, para otros es simplemente una muestra más de la debilidad de su rey y en muchas plazas los agitadores animan a sus iguales a revelarse en contra de la monarquía.

Y esa es la otra gran preocupación del Rey, el descontento general que hay entre algunas clases sociales y de las cuales tiene informacion de que planean apartarle de su poder. Lo que más le preocupa es que al parecer en dicho movimiento revolucionario se están involucrando algunos de personajes con gran poder económico, fundamentalmente de las casas mercantiles, aunque por suerte para el monarca, aún sigue contando con el apoyo incondicional de las clases nobles y los terratenientes que también ven peligrar sus posiciones. Sin duda el reino está convirtiendose en un autentico hervidero y en cualquier momento todo podría estallar, circunstancia que los cultos caóticos no han desapercibido y están explotando para tratar de socavar aún más al reino y ganarse más favores de sus dioses. Para ello están tratando de impulsar muchos y variados cultos que encubren la adoración a los dioses del caos, ofreciendolos como una alternativa a la convulsa situación y parece que están empezando a tener cierto éxito a pesar de la persecución religiosa tan exagerada que se hace en el reino.

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