Bestias Estalianas [Ayuda de juego]


ESCARABAJO GIGANTE

Visión Común
“Llevábamos cuatro horas detrás del dichoso ciervo. Parecía que se quisiera reír de nosotros… y lo estaba consiguiendo, vaya. Pero, que no se dijera de nosotros que no teníamos arrojo para darle caza. Al final, lo acorralamos contra la entrada de una cuevecilla, y nos preparamos. Un disparo limpio, el primero de toda la tarde, y el animal cayó redondo. Estábamos tan cansados, que no pudimos hacer otra cosa que sentarnos a recuperar el aliento, y encender un fuego para calentarnos, porque ya refrescaba. A la cuarta mano de las cartas, oímos un ruido, y aparecen. Tres, cuatro, grandes como caballos, y se fueron derechos al ciervo. Corrí a intentar espantarlos, pero se me llevaron por delante como si fuera un crío parado delante de un toro de lidia. Luego empezaron a masticar… demonio de bichos asquerosos, ni siquiera distinguían lo que mordían. A veces aún los oigo masticar cuando duermo… Diantre, se me ha secado la boca, acerca aquí ese vino… Pues sí, los muy hideputas se llevaron mi mano, pero ahora tengo este bonito garfio, y la lección aprendida de no entretenerme tras abatir la presa, y volver a casa antes de que la noche me pille en el monte.”
JULIÁN CARRETERO, CAZADOR ESTALIANO

“Duro’ y negro’ por fuera, crujiente’ y picante’ por dentro. La ca’ne, é buena pa comé, la’ pinza’ y la pata’ son buena pa herramienta, y la carcasa de la eh’palda é buena pa asese corasa’. Eso sí, hay que tottarlo bien ar fuego, o no tié buen zabó.”
JERON, MENESTRAL TRASGO

El ojo del Sabio
“Una plaga común, en varios de los niveles inferiores. No es que sean lo más peligroso que te vayas a encontrar ahí abajo, pero son bastante duros, así que enciende una antorcha si los ves rondar. Les mantiene alejados, y te puede salvar de un buen susto. Estate especialmente alerta si tienes compañeros heridos, moribundos, o muertos, ya que en ese caso puede que ni el fuego los aleje, y lleva un hacha grande, rúnica si tienes ocasión, para hacerles frente; porque como dije, son más duros que el vulgar goblin. No es que me haga ni puñetera gracia que haya bichos comiéndose a nuestros caídos antes de que podamos recuperarlos, ya sabes, hacemos batidas para exterminarlos cada dos semanas. Sin embargo, son útiles después de las batallas en los túneles. Me consta que a los humanos os gusta hacer grandes piras con los orcos, pero aquí abajo, con tan poca ventilación y madera, no nos podemos permitir ese lujo, así que de vez en cuando, después de retirar a nuestros muertos del campo de batalla, capturamos y traemos algunos de alguna otra mina donde les den problemas, y los soltamos para que se encarguen de los cadáveres del enemigo. Más tarde pueden darnos algunos problemas, pero es eso, o dejar los cadáveres criando peste, enfermedades, o sirviendo de sustento a la escoria grobi y skaven. Y a ésos no hay que concederles ninguna ventaja.
OKRI, ROMPEHIERROS DE KARAK-IZOR

Otro de los grandes artrópodos gigantes de los climas cálidos, el escarabajo gigante es una visión común en desiertos, cavernas, pantanos y secarrales, y donde quiera que haya grandes cantidades de carroña fresca. Existen innumerables especies, y se los puede encontrar en gran variedad de tamaños. Sin embargo, su tamaño oscila entre el de un lobo, y el de un caballo de guerra bretón.

Aunque es carnívoro, el escarabajo gigante es un carroñero, y sólo supone una amenaza real para los individuos malheridos, tullidos, o incapaces de moverse. En ocasiones, se muestran violentos una vez encuentran una fuente de carroña, y no distinguen entre la comida y cualquier criatura viva que se interponga y esté demasiado cerca de la misma, pero huirán rápidamente en cuanto su presa parezca una amenaza o sufran heridas de consideración, a menudo desplegando sus alas para huir volando. Son voladores lentos y pesados, que prefieren ir a pie si no están en peligro. Además, su vuelo es ruidoso, y el zumbido de sus alas suele ser audible a varios cientos de metros. Los escarabajos gigantes son esencialmente nocturnos, e incluso los que viven en la superficie, permanecen ocultos en cuevas, subterráneos o zarzales densos durante las horas de sol, para salir a buscar comida por la noche.



Habilidades: Escalar, Esconderse, Percepción +10%.
Talentos: Ninguno.
Rasgos: Armas Naturales, Sentidos Desarrollados, Escamas (2), Visión Nocturna, Volador.
Reglas especiales:
Insecto: Los escarabajos no se pueden adiestrar en modo alguno, ya que su inteligencia es puramente elemental. Del mismo modo, no temen a los entes sobrenaturales como los no-muertos o los demonios (salvo que éstos les superen razonablemente en tamaño). Sin embargo, tienen miedo del fuego.
Armadura: Ninguna
Puntos de armadura: Cabeza (01-20) 2, Torso (21-80) 2, Patas izquierdas (81-90) 2, Patas derechas (91-00) 2.
Armas: Mandíbulas.
Margen de Matanza: Rutina

ESCORPIÓN GIGANTE

Visión Común
“¿Pregunta usté por las cabras sueltas? Es por el alacrán. ¿Sabe usté? Antes las tenía toas junticas, pero una tarde el bicho malnacío bajó del monte y se me llevó a una cabra fermosísima, en buena esperanza. ¿Sabe usté? A los lobos se les puede echar a pedrás, pero al alacrán no, es por la coraza dura de fuera, que ni las sienten. ¿Sabe usté? Tenía un perrico valiente entonces, que se tiró a echarle, y aluego lo tuve que sacrificar, porque el bicho le cortó una patica, y desde entonces no quería salir de casa, el pobre. Y el resto de las cabras no me dieron leche en una semana, del susto. Por eso ahora tengo a algunas cabras viejas lejos del rebaño, por si viene el alacrán, se lleve una de las malas, y me deje en paz al rebaño. ¿Sabe usté? Es por el alacrán.”
Manuel Hernández, Cabrero Estaliano.

“Por catorce reales te puedo ofrecer… esto, si no dices que lo has conseguido aquí, claro. Estilete de punta de cola del alacrán, el largo todavía es duro y fibroso, te costaría bastante partirlo, pero yo que tú no lo usaría para parar golpes de acero en una pelea. Ten cuidado con la punta, todavía está afilada. No, claro que no, no seas necio, el veneno de la bestia se secó hace tiempo, pero el canalillo del veneno sigue ahí, ¿Ves? Se puede rellenar con cualquier cosa con la que trabajes, y apuñalar con él unas cuantas antes de tenerlo que rellenar. Solo hay que desenroscar esta parte de la empuñadura, Así ¿Qué te parece? Es mucho menos engorroso que untar el puñal antes de cada trabajo. Veo que le has echado el ojo, así que por ser tú lo dejamos en… quince reales, te parece bien?”
Ignacio Cortés, Contrabandista de Bilbali.

El ojo del Sabio
“Existen tres familias principales: La del alacrán mirmidón, en nuestra amada patria, el más ágil de todos, y del color de la arenisca de los riscos que habita; el asesino de la arena en Arabia, de colores negros y la coraza más dura; que, como su nombre sugiere, tiende emboscadas enterrándose; y por último, la langosta letal de las tierras yermas, de coloración rojiza, pequeño tamaño, y veneno potente, en cuevas húmedas y pantanos de las tierras Yermas. Y no, no es una criatura del Caos, como afirman algunos de mis bárbaros colegas académicos del Imperio. ¿Podría acaso una criatura del caos tener su origen tan lejos de los desiertos del norte? No. ¿Y es normal en tal caso que en una criatura caótica no hayan documentado mutaciones? No lo creo. Sencillamente, creo que los extranjeros tienen una obsesión malsana con estos temas.”
Fray Hernán de Montalbán, Erudito de Magritta.

El escorpión gigante parece ser un pariente lejano de la araña gigante, y al igual que con esta, los estudiosos atribuyen su portentoso tamaño a un origen caótico. Los estudiosos de Estalia y Arabia, sin embargo, aseguran que el escorpión gigante es una especie bien conocida que ha estado presente en sus tierras desde siempre.

A diferencia de la araña gigante, el escorpión parece preferir climas cálidos, y preferiblemente secos, por lo que son más comunes en las arenas de Arabia, o en las laderas soleadas de los montes Abasko, que en zonas más septentrionales. También se pueden encontrar, aunque en menor medida, en los montes Irrana, y en las Tierras Yermas. Establece sus madrigueras, o las construye él mismo, en zonas secas, y a ser posible, bien iluminadas por el Sol. Pasa la mayor parte de su tiempo escondido a la sombra de las rocas, o metido en su madriguera. Cuando alguna criatura pasa cerca de su escondite, ataca con rapidez, y se lleva a la presa consigo. Es un adversario peligroso, por lo que apenas tiene enemigos naturales. Suelen medir entre 1,50 y 2,80 metros de largo, desde las mandíbulas a la base de la cola, y puede pesar unos 400 kilos. Es un depredador eficiente pero frugal, que puede ingerir diariamente un cuarto de su masa corporal. El culto a Myrmidia parece encontrar a esta criatura particularmente favorecida por su deidad, a causa de la letal elegancia de su estilo de combate, por lo que fragmentos de su coraza a veces son vendidos como amuletos por los buhoneros del sur.



Habilidades: Escalar, Esconderse +10%, Percepción +10%, Movimiento Silencioso +10%.
Talentos: Ninguno.
Rasgos: Armas Naturales, Sentidos Desarrollados, Temible, Escamas (3).
Reglas especiales:
-Aguijón: El escorpión gigante siempre realiza su tercer ataque con el aguijón de su cola, que posee un veneno potente que utiliza para atontar y matar a sus presas. Un objetivo impactado por el aguijón, que sufriera al menos una herida procedente de ése ataque, deberá realizar una tirada Desafiante de Resistencia (-10%) para no quedar aturdido 1D10/2 asaltos. Todo aquél que la falle deberá realizar otra tirada de Resistencia Rutinaria (+10%) o morirá en esa misma cantidad de tiempo.
Armadura: Ninguna
Puntos de armadura: Cabeza (01-20) 3 , Torso (21-60) 3, Patas (61-70) 3, Pinzas (71-85) 3, Cola (86-00) 3.
Armas: 2 Pinzas (Equilibrada, Apresadora) y un Aguijón (Perforante, Precisa y Rápida)
Margen de Matanza: Difícil

ANFISBENA



Visión Común
“Cuenta una vieja leyenda, que Ranald, viajando al sur, se topó un día con dos serpientes gigantes gemelas. Corrió y corrió para huir, pero las serpientes siempre le daban alcance, hasta que les dijo: Me rindo, no puedo ganaros, vuestro es el derecho a comerme; más, si no es mucho pedir, no quisiera que se dijera de mí, que fui atrapado por ninguna serpiente que no fuera la más rápida de todas. La más rápida de vosotras dos, ésa es la que ha de comerme. Las serpientes discutieron, y, como no se ponían de acuerdo, Ranald las acompañó al centro mismo de un claro, que tenía en cada extremo un árbol. La que antes trepe a su árbol, cuando yo os dé una señal, esa me podrá comer. Las serpientes se prepararon dándose una la espalda a la otra, y cuando Ranald les dio señal de correr, las dos lo intentaron con todas sus fuerzas, pero no avanzaron un palmo, pues Ranald les había anudado las colas entre sí. Cuando se dieron cuenta del engaño, corrieron tras el sagaz embaucador, pero anudadas la una a la otra, cada una tenía que cargar con el peso de su hermana, y no fueron capaces de alcanzarle. Así, Ranald salvó su vida gracias a la astucia, y las serpientes quedaron malditas a vivir cada una arrastrando a su hermana.”
Iñigo Marqués, Rufián e iniciado de Ranald

“Hará dos años que anduve realizando mi búsqueda por tierras de Estalia. Y más allá de sus muchos ladrones, y rufianes sin honor, mi peor recuerdo es del calor, y de las serpientes. Recuerdo una ocasión en que topé por accidente con una mayor que cualquiera que puedas imaginar. Se alzó siseando, y puedo decirte que, montado yo a caballo, tuve que alzar la vista para mirarla. El caballo se espantó, me arrojó al suelo, y me abandonó. Me lancé hacia un lado antes de incorporarme para esquivar su embite, y cuando se disponía a atacar de nuevo, tomando mi espada le asesté un mandoble que la partió en dos. Y de donde yo luché con una serpiente, te juro que salieron huyendo dos en su lugar. Pensé que acaso eran la vil prole de mi enemigo muerto, pero por más que busqué, no pude encontrar el cuerpo de la bestia, sólo sangre. Hazme caso, si vas al sur, no te fíes de las serpientes.
Bertrand de Carcassone, Caballero andante Bretón

“Bah, se pué comé, pero no meece la pena intentallo, poque normarmente é la bicha la que te come a tí. Tié la muerte en loh colmillo, azí que le zobra con mordete una vé o dó. Yo zi pueo no m’acerco a una.”
Jeron, Menestral Trasgo

El Ojo del Sabio
“Separar las dos cabezas del cuerpo por la base, sin dañar la mandíbula. Conservar las glándulas de veneno dentro de las propias cabezas mientras aún estén frescas, y traérmelas.”
Rikkit’Tik, Sabio del clan Eshin

“La criatura mide 40cm de diámetro en su parte más ancha, 7 metros y medio de larga, extendida de la punta de un hocico al otro. Agradezco al maestro Hargrim el servicio que me ha prestado con sus herramientas, pues he estropeado uno de mis mejores escalpelos intentando abrir el cuerpo. El interior es sorprendente. Su corazón, pulmones, riñones, y tracto digestivo primario están duplicados, casi como si cada mitad de la criatura tuviera independencia de la otra. Los aparatos excretor y reproductor se encuentran juntos, cerca de la mitad de la criatura, en el vientre. La musculatura de todo el cuerpo es poderosa, la serpiente debió ser capaz de desplazarse y atacar con rapidez. Sin duda debemos mucho al cazador que obtuvo la pieza, por la limpieza de su trabajo. Las cabezas aún están (casi) enteras, lo que me permitirá un trabajo más completo. Los ojos son pequeños, y presentan doble párpado vertical, los orificios nasales se encuentran bien separados uno de otro, quedando protegidos por el propio hocico. Las mandíbulas pueden desengancharse del cráneo, y estirar la abertura bucal hasta 60 o 70cm, sin duda suficiente para engullir a un ser humano. Cada cabeza posee dos colmillos retráctiles de 13cm, conectados a una glándula que se encuentra justo sobre el paladar, llena de una toxina poderosamente corrosiva. Tendré que mandar comprar una mesa nueva después del experimento, pues la sustancia se ha derramado sobre ésta, haciéndole un agujero. La anatomía, en conjunto, no se asemeja a ninguna tipología animal que haya observado antes, rayando en lo antinatural. Mis vecinos del norte seguramente asociarían su origen al Caos, pero no me pronunciaré en ese respecto. Sólo diré, que si éstas son las bestias que campan por Estalia, las afirmaciones de mis compatriotas que tratan el reino vecino de “nido de víboras”, son más que acertadas. Me alegra que sean ellos, y no nosotros, quienes tengamos que lidiar con tales monstruos.
Anselmo Verucci, Anatomista de Remas

La anfisbena es una criatura bastante insólita, que, como tantas otras, pueda encontrar su origen explicado en el caos. Básicamente, son serpientes gigantes de entre tres y ocho metros de longitud, con una cabeza en cada extremo de sus sinuosos cuerpos. Con colmillos cargados de ácido corrosivo, y una dura piel escamosa. Se las puede encontrar en las laderas soleadas de las colinas del sur del Imperio, las Cuevas, y los reinos del sur de Estalia y Tilea, sin embargo, son muy territoriales entre sí, y extremadamente raras, por lo que los avistamientos de estas bestias son extremadamente escasos. Aunque no son especialmente inteligentes, son bastante astutas, y no conviene acercarse a una bajo ninguna circunstancia. A diferencia de otras serpientes, que aprenden a esconderse por su propia supervivencia, ya que quedan indefensas al dormir o al digerir a sus presas, las anfisbenas pueden defenderse con su cabeza libre mientras terminan de tragar a su anterior presa, y mantener una cabeza despierta y vigilante mientras la otra descansa. No obstante, les gusta ser naturalmente cautelosas en tales circunstancias, y se esconden tanto para descansar como para cazar.

Se dice de las anfisbenas que pueden sobrevivir con una sola cabeza si son decapitadas, o, incluso, que un corte preciso que hiera a una por el centro podría dividirla en dos serpientes vivas. No obstante, si esto fuera cierto, sería muy difícil de comprobar, ya que los rasgos generales de las anfisbenas apenas difieren de los de las demás serpientes gigantes.



Habilidades: Escalar, Esconderse, Movimiento Silencioso +20%, Percepción +20%.
Talentos: Oído Agudo, Temible.
Rasgos: Armas Naturales, Sentidos Desarrollados, Escamas (1), Visión Nocturna.
Reglas especiales:
Ataques: La anfisbena suele atacar de frente, y puede usar un ataque de mordisco, o de constricción. Aunque esté apresando a alguien con su ataque de constricción, es libre de atacar con su mordisco (normalmente al objetivo apresado). En estas circunstancias concretas, la anfisbena pasaría a tener dos ataques, siendo una excepción a la norma de que alguien que participe en una presa no puede realizar ninguna otra acción sin abandonarla.
Bicéfala: La ventaja principal de tener dos cabezas, es que la anfisbena puede atacar tanto hacia adelante, como hacia atrás (pero no en las dos direcciones en el mismo asalto), y no se obtienen bonificadores por rodearla. Cualquier ataque que decapite a una anfisbena le privará de todos los beneficios descritos, pero podrá seguir viviendo y luchando con una sola cabeza.
Veneno: Un mordisco de la Anfisbena que hiera con éxito a su presa causará cuatro heridas más, si reducción por resistencia o armadura, si ésta no supera una tirada difícil (-20%) de Resistencia.
Serpiente: Como muchas serpientes, la Anfisbena no ve bien, y se guía por el calor. Cualquier fuente de calor intensa que su enemigo empuñe, como una lámpara o antorcha, confundirá a la Anfisbena, que deberá pasar una prueba de Percepción para poder actuar con normalidad, o quedar inmóvil y confusa, como si hubiera fallado una prueba de miedo. A partir del siguiente asalto, actuará con normalidad.
Armadura: Ninguna
Puntos de armadura: Cabeza Delantera (01-30) 1, Cuerpo (31-85) 1, Cabeza Trasera (86-00) 1.
Armas: Constricción (BF, Apresadora), Colmillos (BF-1, Precisa, Rápida, Veneno)
Margen de Matanza: Normal

TORO DE LÍDIA

Visión Común
“Oh, sí, recuerdo cuando una vez, de pequeños, nos metimos a robar en la ganadería de Santiago, por el redil de la parte de atrás, que el viejo nunca vigilaba. El redil de detrás de su casa era en realidad un prado, rodeado de una cerca, donde dejaba pastar su rebaño las tardes de sol. No contamos con el peligro de los animales, sólo eran vacas, al fin y al cabo. Pues al fondo del prado, mirando al rebaño como un soberano que mirara a su corte, había un viejo semental negro como el tizón, con unos cuernos más grandes que mi brazo. Parecía tan quieto que nunca pensaría uno que fuera a levantarse jamás. Pero en cuanto nos vio a tiro, lo hizo, y salió en persecución nuestra. Joaquín huyó y consiguió saltar la valla. Yo conseguí encaramarme a un árbol antes de que me cogiera, pero a Fernán se lo llevó por delante, con una cornada en la pierna. Aún tiemblo cuando recuerdo la sangre que perdió. Tuvimos mucha suerte. El toro perdió interés después de los primeros golpes, y enseguida llegaron nuestros padres, a los que pudo avisar Joaquín. Teníamos un sacamuelas muy bueno en el pueblo entonces, y consiguió salvarle la vida a mi amigo, aunque hubo que tirar del serrucho. Él perdió una pierna, y a Joaquín y a mí nos dieron una buena azotaina. Como te digo, tuvimos suerte. La mayoría de los que son embestidos por un toro como aquél, no viven para contarlo.”
Íñigo Marqués, rufián e iniciado de Ranald

“Dicen que hay un espectáculo, allá en el sur, donde una especie de gladiador bailarín vestido en tonos dorados y brillantes (¡A quienes tratan como a héroes!), burla a una pieza de ganado varias veces antes de darle muerte. Personalmente, no veo qué emoción o mérito puede tener. Al fin y al cabo, una vaca siempre es una vaca. No puede ser tan peligroso ¿No?“
Kastar Handlin, mercader errante

El Ojo del Sabio
“Fue en un viaje que realicé al sur, hará un par de siglos. Descubrí que las gentes del lugar se reunían para alguna clase de espectáculo, y decidí colarme en el recinto, más por practicar las artes del sigilo y la escalada, que por interés real en cualquier espectáculo que pudierais ofrecer los humanos. Sin embargo, quedé bastante sorprendido con lo que allí vi. Uno de estos hombres, ataviado con estrafalarios ropajes ajustados, bastante vistosos, para ser humanos; salió a una arena a enfrentarse a un toro, armado únicamente con un trozo de tela. El animal no se parecía a ningún ternero que hayas visto. Para empezar, era enorme. Imagínate a un ogro particularmente grande cargando hacia ti con su maza en alto, y empezarás a hacerte una idea de la impresión de fuerza que causaba esta criatura a la carga. Y sin embargo, había cierta elegancia oscura e intimidante en él, cierta sabiduría oculta. El hombrecillo del traje dorado le esquivaba con elegancia una y otra vez, sin perder la compostura ni la pose, guiando el camino del toro con la tela, acercándose hasta besarle la frente, burlando la fuerza del animal con elegancia y gracilidad, casi componiendo un baile. Medité mucho tiempo acerca del hecho de que estos humanos, a su primitiva manera, estuvieran haciendo homenaje a Loec… Oh, por supuesto, los humanos lo echaron a perder, con su falta de sensibilidad habitual, cuando el animal acabó torturado y muerto en la arena, sin haber empezado el desafío. Pero la vida es dura, y te confesaré un secreto… Cuando salgo del bosque, si tengo ocasión, viajo al sur, y disfruto de otro de estos espectáculos.”
Litharin, bailarin guerrero

"Entre todas las criaturas del reino animal no hay ninguno que reúna caracteres tan bellos y a la par misteriosos como el toro bravo. Algunos son agresivos y fieros, otros tienen el encanto de la nobleza y la fidelidad, unos atraen por su fuerza, por la armonía de su estampa o su pelaje, y también los hay majestuosos y altivos."
Solo el toro de lidia es, al mismo tiempo, poderoso, arrogante y armónico, bondadoso y agresivo; algo así "como un guerrero que lleva escrito en sus sangre el mensaje de la bravura y tiene una crianza lujosa hasta su madurez, justo el momento en que debe morir".
Rodrigo Carreño "El chico", Torero Estaliano

El toro de lidia es una variedad antigua y primitiva de ganado propia de Estalia. Aunque hace tiempo fueron más comunes las manadas salvajes de estas bestias en otras zonas meridionales, hoy en día sólo se los encuentra en Estalia, y muy rara vez de manera silvestre. Los toros de lidia se crían, principalmente, para las corridas de toros, pintorescos espectáculos donde un hábil espadachín, al que llaman torero, enfrenta a la bestia en la arena de un coliseo, esquivando los envites del animal con elegancia, confundiéndole con una capa, y castigándole con arpones decorados, hasta que, vencida su fuerza, el torero le remata de una estocada. Aunque el espectáculo es, a menudo, sangriento, y puede impresionar bastante a los forasteros (en especial a las damas y niños pequeños), el espectáculo en Estalia es tratado de arte, y los mentados toreros adquieren mucha fama y respeto.

Los toros de lidia estalianos son animales muy peligrosos, más que capaces de arrebatar la vida a un guerrero descuidado. Son valientes, y embisten con ferocidad, que los estalianos elogian, tratándola de “bravura”. Son parecidos a vacas, pero de pelo corto, liso y brillante, negro intenso, una altura en la cruz de entre 1,80 y 2 metros. Musculatura densa y abultada, patas finas, morro ancho, cola espesa, y unos grandes cuernos lisos y puntiagudos que curvan hacia adelante, y finalmente hacia arriba, con una distancia de más de un metro entre los extremos. Cuando se cree amenazado o invadido en su territorio, generalmente intenta intimidar a su oponente con su figura, o amagando una embestida. Si su enemigo no parece amilanarse, carga con todo el peso de su cuerpo. Cuando carga, baja la cabeza, y la levanta vigorosamente al embestir, siendo capaz de asestar un golpe letal, que atraviese el cuerpo con sus cuernos, incluso a través de armaduras densas. Aunque la mayoría de los toros mueren en las plazas, son trágicamente famosos aquellos que se llevaron consigo la vida del torero.



Habilidades: Intimidar +10, Percepción, Nadar.
Talentos: Amenazador, Golpe Poderoso, Intrépido.
Rasgos: Armas Naturales, Inquietante, Oído agudo, Sentidos agudizados.
Reglas especiales:
Cráneo grueso: Los toros atacan embistiendo con su cabeza, que está bastante reforzada. La formación ósea que sirve de anclaje a los cuernos protege todo el cráneo superior, convirtiendo sus embestidas en golpes duros y secos. Un toro de lidia tiene 2 puntos de armadura en la cabeza.
Embestida feroz: Cuando un toro de lidia realiza una acción de carga, recibe un bonificador de +20 a su tirada de ataque, en lugar del +10 habitual. Además, su ataque de carga contará con las propiedades Impactante y Perforante.
Pellejo duro: La gruesa piel, dura constitución física, y el instinto de seguir luchando hasta el último aliento, hacen que los toros de lidia no sientan el dolor de la misma manera, y sean capaces de ignorar la gravedad de sus heridas. Rebaja el valor de todos los críticos que reciba un toro de lidia en 1.
Armadura: Ninguna.
Puntos de armadura: Cabeza 2, Cuerpo 0, Patas 0
Armas: Cornada (BF, Impactante, Agotadora)
Margen de Matanza: Desafiante

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