Os habéis reunido hará unos 5 minutos y hablando hablando todos habéis leído el mismo anuncio y vais en la misma dirección. En la posta esperáis poder subir a una diligencia ya que no tenéis otro medio de transporte y la capital del imperio aun queda un poco lejos.
Mientras camináis acercándoos a la posta Maleo y Felsen Crushfeinder, cuentan a los demás que la noche anterior les atacaron unos bandidos y durante la lucha alguna flecha perdida parece que mato al caballo de Maleon y el poni de Felsen desapareció no sabe si lo robaron o huyo, así que han tenido que seguir a pie todo el camino.
Mientras comentáis los hecho ocurridos la noche anterior. Ya esta anocheciendo y os acercáis a las murallas de la posta que miden entre 2 y 2,5m. Justo en ese momento oís un terrible estruendo y veis salir a toda velocidad una diligencia que en su flanco podéis distinguir el emblema de la compañía Las cuatro estaciones. Entráis al patio de la posta, el olor del estiércol fresco pesa en el aire. Dos palafreneros, delante de los establos, intentan guardar cuatro caballos. Desde la posta os llegan risas y un delicioso olor a comida. Cerca del cobertizo mas allá de los palafreneros veis una diligencia.
Al entrar en la posada el olor a comida se mezcla con diferentes olores como puede ser el sudor y el olor a madera quemada del hogar que esta encendido, junto con el olor también de cerveza y otros alcoholes. La estancia está muy bien iluminada y es agradable. Se escuchan las risas y bromas de los cocheros. Desde el otro lado de la habitación percibís una fría mirada de una mujer joven ostentosamente vestida, está acompañada de otras dos mujeres, una es alta y robusta, mientras que la otra es pequeña y delgada. En otra mesa hay un joven inmerso totalmente en su lectura. Apoyado en la barra hay un joven de exagerada elegancia, con una camisa de encajes y chaqueta bordada, os mira y se gira otra vez a la barra. Detrás de esta un camarero más bien delgaducho contrasta con el propietario que junto a él, luce un sobrepeso importante.
Nada mas entrar el hombre con sobrepeso se acerca bamboleándose y os recibe con una sonrisa acogedora.
- ¡Buenas noches! Sean ustedes bienvenidos a la Diligencia. Siéntense siéntense,- dice esto acercándoos a una mesa- acerquen mas las sillas al fuego, así estarán mas calentitos. ¿Quieren beber? ¿Comer? ¿Si? ¡Oh! Querrán beber, pues claro que quieren beber ¡Seré tonto!
Os toca a vosotros, si queréis hablar antes de llegar a la posada podéis hacerlo, simplemente indicarlo y ya esta por lo demás ya diréis vosotros que hacéis.
aqui dejo el documento que me refiero cuando digo lo del trabajo
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