Parte 3 – Antiguos asentamientos en torno al Fauchslag

Restos antiguo asentamiento, ilustración de JG O’Donoghue

¿Habéis leído nuestros anteriores artículos sobre Gente y Folclore de Warhammer el Juego de Rol? Si os los habéis perdido, podéis encontrar las dos partes anteriores o leer ahora la tercera parte, Gente y Folclore del Norte: Antiguos asentamientos en torno al Fauchslag del desarrollador de Warhammer el juego de rol, Dave Allen.

‘Sigmar hizo descender el martillo en un  arco amplio. Artur trató de pararlo con su espada Dragón mágica, pero su helada hoja se astilló bajo la increíble fuerza de Sigmar, y el Heldenhammer hizo estallar en pedazos la corona del rey rebelde. Hay algunos entre los Teutógenos que están de acuerdo en que la victoria de Sigmar buscaba la gloria, dado que Artur estaba viejo y se recuperaba de las heridas con el monstruo aparecido del Drakwald. Pero Sigmar era justo, tras sufrir los estragos por los incursores de Artur, se vió obligado a luchar por el rechazo repetitivo del orgulloso rey a pedir disculpas o rendir obediencia.’
— Extraído del sermón del Gran Teogonista para el Sigmartag del 2512 según el Calendario Imperial

En la Universidad de Altdorf, los eruditos de la historia siempre se percatan de que las tierras de Reikland están ricamente decoradas con antiguos asentamientos en comparación con la zona que rodea Middenheim, que carece de cualquier señal de estar habitada anteriormente. Pero antes de la llegada de los Teutogenos hay pocas evidencias físicas que sugieren que las tierras fueran habitadas por humanos de alguna clase, y los sitios venerados por los pocos seguidores de la Vieja Fé que aún viven dentro del Imperio son desconocidos, excepto por unas pocas excepciones cuestionables.

Los eruditos de Altdorf, siendo como son, mantuvieron, de forma inevitable, la idea de que la relativa riqueza de los antiguos asentamientos humanos en su propia región era la evidencia de que las tierras de los Unberogenos han sido siempre mejores para la humanidad, por lo que siemper tuvieron una significativa ventaja cultural con respecto a sus vecinos del norte.

En Middenheim, los descendientes de los Teutógenos rechazan esas ideas. En lugar de eso, afirman que la falta de restos humanos antiguos anteriores a su llegada demuestra que sólo un pueblo de guerreros desafiantes pudo asentarse en estas tierras inhabitables lo suficiente como para dejar una huella de su civilización.

Tienen su razón.

Antes de la llegada de los Teutógenos, las tierras entre las Montañas Centrales y el bosque de Laurelorn estaban plagadas por toda clase de criaturas malvadas y fuerzas oscuras. Los goblins del bosque y los hombres bestia del Drakwald asediaban los asentamientos humanos construidas sorprendentemente al alcance de sus guaridas (y todavía lo siguen haciendo), pero esas amenazas afectaron a la gente de otras partes del Imperio (y todavía lo hacen). La presencia de imponentes petos de bronce por toda la región indican una importante presencia Fimir en el pasado, aunque estos monstruos nunca fueron una amenaza para sobreponerse a la afluencia de la humanidad. Los elfos silvanos del bosque de Laurelorn no siempre han tolerado los asentamientos humanos cerca de sus fronteras, pero han cooperado e incluso se han aliado con los humanos que respetaban sus límites.

Fua la pestilente amenaza constante de los no-muertos a la que se culpa de los primeros años que los humanos tuvieron en la región. Solo los Teutógenos pudieron resistirse a ella, e incluso ellos sufrieron terriblemente. Las leyendas del Rey Arturo cuentan como él y la guerrera eterna Myrsa lograron acabar con la forma resucitada del señor liche Babrakkos, y como el esfuerzo dejó a Artur herido y amargado. Solo gracias a sus heroicos esfuerzos se pudo hacer descansar por fin a esta recurrente amenaza nigromántica, y permitieron a su gente florecer en la región como nunca lo habían hecho antes.

Dave Allen, Desarrollador de Warhammer el Juego de Rol

Gente y Folclore del Norte: Parte 4 – Nordland

¿Habéis leido las entradas anteriores sobre Warhammer Juego de Rol: Gente y Folclore? Si os los habéis perdido, podéis encontrar a continuación las partes 1 y 2. O podéis leer la cuarta entrega de Gente y Folclore del Norte: Norland, del desarrollador de WJDR Dave Allen.

‘Boris, mi querido, el asunto está totalmente zanjado. Tu generosa compensación fue más de lo que era necesario para compensar los sentimientos que surgieron tras el incidente cometido en la Ruina. No es algo propio del carácter de un Norlandes guardar un rencor injusto. Recuerda: la gente de Salzenmund te adora. No estés tan apesadumbrado por todo este asunto, querido amigo. Ahora tomemos una copa y recordemos a la querida Anika-Elisa. Ella no querría verte triste, ¿no te parece?’
– Baron Werner Niske de Salzenmund

La gente de Nordlan desciende de la antigua tribu de los Jutones, y desde el principio de los tiempos se han visto eclipsados por la más numerosa y también beligerante tribu del sur de los Teutógenos. Dependiendo de la protección y el patrocinio de Middenheim a lo largo de su historia, los Norlandeses sufren una serie de suposiciones de condescendencia. Seguro que son toscos, incluso aunque su pequeña provincia cuenta con casi tantos pueblos como Middenland; sin duda, los elfos dominan su provincia, incluso a pesar de que han conseguido importantes concesiones de la reina de Laurelorn; que son medio Norses, incluso aunque se han enfrentado valientemente a los incursores y piratas que les acosan incesantemente desde el otro extremo del Mar de las Garras.

En su palacio de Middenheim, el Graf Boris es poco consciente de que un creciente movimiento separatista amenaza con incitar la rebelión en Nordland. Sus amigos, los Niskes, a quienes los Todringers han estado ligados por el matrimonio en varias ocasiones a lo largo de los siglos, le han asegurado que tiene la provincia bajo su firme mano y que la gente ama y honra a su señor.

Pero se están reuniendo nubes de tormenta. Un incidente en la taberna La Ruina del señor de la Condenación en Salzenmund se vio agravado por las impetuosas tropas de Middenheim, que dejaron a muchos civiles muertos o heridos. Los Niskes hicieron sus habituales ruiditos tranquilizadores, y el Graf Boris se vio obligado a pagar una modesta suma a modo de reparación de los hechos. Pero no se ha olvidado la matanza — ahora, mucha gente de ascendencia Jutona habla fervientemente de su deseo de ser liberados del opresivo y poco compasivo gobierno de Middenheim.

Se reúnen en torno a una familia de aristócratas de Salzenmund, los Gaussers. Ambiciosos y confabuladores, están convenciendo constantemente a más compatriotas para que se pongan del lado de su causa, expulsar a los Niskes, y les digan a los Todbringers que cedan el control de Nordland de una vez por todas.

Theresia Kleist – Marinera de Nordland ilustración Elisa Serio

More about the Niskes, Gaussers and Todbringers vying for power, and the degree to which the cause of Nordland separatism threatens to destabilise life in the region, can be found in Middenheim: City of the White Wolf, due out this year. The book also includes appendix information on generating characters from the city state, as well as those from Nordland and Middenland.

Dave Allen, WFRP Developer

FECHA diciembre 17, 2020 11:54 am

PUBLICADO POR igest

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